16
Feb
10

Las teorías fallidas de los economistas

Por Gonzalo Castañeda

En la ciencia económica, a diferencia de las disciplinas del ámbito natural, rara vez se llegan a resolver debates surgidos de posiciones teóricas encontradas. Normalmente, los argumentos no se respaldan con datos duros y cuando se presenta evidencia ésta tiende a ser frágil. Las pruebas estadísticas que avalan una determinada teoría suelen ser poco robustas y las evidencias más concluyentes son, por lo general, de carácter cualitativo. Por lo tanto, los consensos en economía se limitan a la explicación de pocos fenómenos, como serían la incapacidad del sistema comunista para producir innovación y satisfacer las necesidades básicas de sus ciudadanos, o la importancia de una banca central autónoma para contener presiones inflacionarias y evitar crisis cambiarias.

La escasa información, el poco conocimiento de técnicas analíticas alternativas, la soberbia que induce a interpretar un conocimiento científico como dogma, la concepción de la economía como un sistema cerrado y la falta de hábitos científicos rigurosos hacen que las hipótesis y premisas de los economistas no suelan ser respaldadas por un escrutinio empírico. Por esta razón es que teorías fallidas, como la hipótesis de los mercados eficientes (HME), siguen siendo aceptadas por grupos importantes de economistas y tomadores-de-decisiones, a pesar de que existe una gran cantidad de evidencia estadística que las rechazan.

En particular, la HME plantea que los precios de los activos (acciones, bonos, inmuebles, monedas)  reflejan en promedio los fundamentos reales de la actividad económica vinculada a dichos activos (e.g. el flujos de dividendos que genera una empresa, capacidad exportadora de un país). La presunción de expectativas racionales y mercados en continuo equilibrio dentro del marco de la HME impide que los precios exhiban desviaciones sostenidas con respecto a los fundamentos. De esta manera los cambios en los precios responden simplemente a nuevas noticias, por lo que si ocurre una caída precipitada en los precios ésta se debe a que los agentes perciben de manera generalizada un derrumbe no anticipado en la actividad económica; es decir, los grandes efectos son identificados con grandes causas. Cabe enfatizar que bajo este planteamiento los precios de los activos financieros reflejan exclusivamente situaciones presentadas en el sector real y, por lo tanto, no se incluye en el análisis la co-evolución entre el sistema financiero y la actividad económica.

Al descartar la posibilidad de que el sistema opere en una situación fuera de equilibrio, en la que los agentes cometen errores sistemáticos y sus deseos no siempre son satisfechos, los economistas ortodoxos no pueden justificar procesos endógenos en los que la misma dinámica de los mercados financieros induce burbujas especulativas. Esta situación hace que, en la realidad, el sector real de la economía sea especialmente vulnerable. En consecuencia, y a la luz de la crisis financiera reciente, resulta imprescindible desarrollar un nuevo marco teórico con el cual repensar las virtudes del sistema financiero para alcanzar la eficiencia productiva y con el cual reformular las políticas de regulación prudencial

En años recientes se han encontrado innumerables evidencias de que los mercados de activos financieros se caracterizan por rendimientos generados a partir de distribuciones con colas anchas (i.e. valores extremos con probabilidades bajas pero nada despreciables), y series de rendimientos en los que la volatilidad no es constante sino aglutinada (i.e. los periodos de poca y gran dispersión se presentan en rachas). Estas regularidades estadísticas avalan la presencia de discrepancias de mediano plazo entre los precios de los activos y los fundamentos subyacentes, con lo que se corrobora la relevancia de movimientos endógenos en los precios que van más allá del proceso estocástico con el que se produce la nueva información.

Estrictamente hablando la evidencia empírica que se presenta a continuación no rechaza la HME ya que el flujo de nueva información puede presentar estas mismas características estadísticas. Sin embargo, este comportamiento es poco factible y prácticamente imposible de justificar; en contraste, en años recientes se han desarrollado modelos con agentes heterogéneos cuya interacción produce las regularidades estadísticas citadas. Asimismo, estos modelos tienen la ventaja de que parten de premisas más realistas, es decir, son consistentes con evidencia experimental y con datos provenientes de encuestas sobre el comportamiento de los inversionistas.

En la Figura 1 (tomada de Lux (2008)) se presenta el comportamiento de los precios, y los rendimientos diarios correspondientes, para dos índices accionarios: el UK FTSE 100 y el  U.S. NASDAQ entre 1985 y 2005. En las gráficas de rendimientos de ambos índices se observa el fenómeno de volatilidad aglutinada (cluster volatility) arriba referido.

Figura 1

Fuente: Thomas Lux (2008), ‘Stochastic Behavioral Asset Pricing Models and the Stylized Facts’, working paper No. 1426, junio, Kiel Institute for the World Economy.

En el panel izquierdo de la Figura 2 se muestra la distribución empírica de los rendimientos diarios del FTSE (línea continua), los cuales se comparan con los rendimientos simulados a partir de una distribución Gaussiana (línea discontinua) con la misma media y varianza.  Si bien la distribución empírica tiene una forma de campana, ésta no corresponde a la Normal ya que presenta una mayor masa de probabilidad en el centro y en las colas de la distribución. Bajo la HME uno esperaría una distribución Normal ya que el flujo de nueva información a lo largo de un día se genera, supuestamente, a través de variables independientes e idénticamente distribuidas (i.i.d.) por lo que, apelando al teorema del límite central, se produce una Normal.

Figura 2

Fuente: Tomas Lux (2008), op. cit.

Ahora bien en el panel derecho de la Figura 2 se muestra la distribución acumulada de los rendimientos absolutos para cuatro índices financieros:   FTSE 100, NASDAQ, CAC 40 y el MSCI Australia. En todos ellos se observa un comportamiento no-gaussiano. La importancia de los eventos extremos se desprende de una comparación entre las distribuciones empíricas (puntos) y la simulación de una Gaussiana. En la Figura 3 se observa que los eventos extremos (positivos y negativos), que son cinco veces mayores que la desviación estándar, son mucho más frecuentes en la distribución empírica de los rendimientos del FTSE 100 que en la Gaussiana; resultado que resalta la relevancia de las colas anchas antes mencionadas.

Figura 3

Fuente: Tomas Lux (2008), op. cit.

Finalmente, cabe mencionar que a pesar de que la función de auto-correlación de los rendimientos no es estadísticamente significativa en ninguno de sus rezagos, ello no implica que los rendimientos provienen de un proceso estocástico i.i.d.  La Figura 1 muestra que periodos de tranquilidad en la serie de rendimientos se combinan con periodos turbulentos por lo que difícilmente se puede hablar de un proceso generado con distribuciones invariantes. Este fenómeno de volatilidad aglutinada se aprecia mejor analizando funciones de auto-correlación de los rendimientos absolutos elevados a diferentes potencias. En la Figura 4 se observa el caso de rendimientos absolutos simples y elevados al cuadrado del FTSE 100 (líneas discontinuas), así como el rendimiento simple (línea continua). De esta gráfica es claro que existe una fuerte dependencia de la volatilidad (i.e. el valor absoluto elimina el sentido del cambio pero mantiene el nivel de fluctuación), por lo que periodos de gran (baja) volatilidad tienden a ser seguidos por periodos de alta (poca) volatilidad.

Figura 4

Fuente: Tomas Lux (2008), op. cit.

Gonzalo Castañeda, Doctor en Economía por la Universidad de Cornell. Actualmente labora como profesor-invesitgador de El Colegio de México.


4 Responses to “Las teorías fallidas de los economistas”


  1. 16 febrero, 2010 a las 15:50

    Me parece que el enfoque de la economía se ha tornado demasiado matemático. Obviamente esto le da solidez a los modelos y después de todo la rama es una ciencia, social pero no deja de ser ciencia ¿Pero como medir el miedo irracional, el egoísmo, la avaricia? La tesis de la información perfecta y todos somos agentes económicos, es como decir que el hombre es bueno y siempre busca su bienestar. Mientras los economistas no vean más por lo social humanista de la economía, no creo que se puedan evitar estos errores sistemáticos. Me parece que las crisis económicas han seguido de periodos de intervención del Estado y con precaución pero el ser humano es un agente corto placista.

    Un saludo

  2. 2 Mario López
    19 febrero, 2010 a las 10:04

    Considero que antes que humanista, la economía debería tener una orientación en la que los modelos correspondan con la realidad. En lo personal se me hace muy dificíl conciliar lo que me enseñan en clase con lo que veo a diario en la realidad. Y cuando alguien me pregunta mi opinión sobre algún tema de la realidad, me es muy difícil aplicar los modelos y teorías que he recibido porque simplemente no dan. ¿Siempre fue la economía asi?
    Mario López

  3. 3 Anónimo
    19 febrero, 2010 a las 11:25

    Como Mario, considero que algunas de las cosas que se enseñan en la ciencia económica carecen de correspondencia con la realidad; sin embargo, la economía como abstracción de fenómenos sociales complejos se vale de supuestos simplificadores que no siempre son tan descabellados como para no poder hacer algunos juicios a partir de ellos.

    Lo que yo resaltaría como importante en el post del profesor Castañeda es la inquietud, compartida también por Mario, de que la modelación en la ciencia económica nos diga algo sobre la realidad sin necesidad de acudir a bases que parecen alejarse tanto del suelo.

  4. 4 Enrique
    19 febrero, 2010 a las 18:45

    Un gusto poder leerle en esta página

    atte:

    Ex-alumno UDLA


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: