Archivo para 26 junio 2010

26
Jun
10

Mensaje de Antonio Yúnez Naude, Director del CEE

Para nosotros, profesores-investigadores del Centro de Estudios Económicos y en lo personal, es un gran gusto que todos nuestros estudiantes de la promoción 2008-2010, hayan concluido con éxito el cuarto y último semestre de su maestría en economía, y que estén por titularse.

Mis más sinceras y cordiales felicitaciones a nuestros graduados: Brisna M. Beltrán Pulido, Salvador Flores Santillán, Andrés G. Hincapié Noreña, Curtis Huffman Espinosa, Pedro Ibarra Contreras, Rosa Isabel Islas Arredondo, Silvia E. Meza Martínez, Javier Morales Porchini, José Luis Luna Alpízar, Mariana de la Paz Pereira López, Juan S. Pereyra Barreiro, Rubén Irvin Rojas Valdés, Alma S. Santillán Hernández, Jaime Andrés Sarmiento y Freddy D. Urbina Romero.

A ellos les deseo el éxito que se merecen en la continuación de su formación académica y en su carrera profesional; también lo mejor en su vida personal.

Me uno a los miembros del equipo de Blog “Puerta del CEE” para felicitar a los estudiantes que recibieron reconocimientos especiales durante sus estudios de maestría en nuestro centro.

  • Brisna Beltrán Pulido, Isabel Islas Arredondo e Irvin Rojas Valdés obtuvieron la Beca del Centro de Estudios Espinosa Yglesias de su II Programa de Becarios, que además publicará sus trabajos en un libro sobre movilidad social en México, cuyos títulos son, respectivamente: “Implicaciones de la movilidad social en las preferencias políticas y el apoyo a políticas asistencialistas en México”, “Medición de la pobreza multidimensional desde un enfoque intergeneracional” y “Transmisión intergeneracional del ingreso en México”.
  • A Juan S. Pereyra Barreiro le fue otorgado el Premio del Fondo Patrimonial de El Colegio de México por el mejor promedio durante el 3er semestre de nuestra maestría; y Mariana de la Paz Pereira López lo obtuvo para el 4º semestre del mismo programa.
  • Andrés Hincapié Noreña fue seleccionado para gozar de una de las Fox International Fellowships at the Whitney and Betty MacMillan Center for International and Area Studies at Yale. Con esta beca hará una estancia de un año en la Universidad de Yale para hacer investigación y compartir experiencias con estudiantes de otras 10 universidades del mundo.

Antonio Yúnez Naude es el Director del Centro de Estudios Económicos del Colegio de México

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23
Jun
10

Los políticos mexicanos y los filtros perversos de selección

Por Gonzalo  Castañeda   

Hace unas cuantas semanas fui invitado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) para participar en la evaluación de las propuestas de los candidatos a gobernador por los Estados de Puebla e Hidalgo. En el proceso de evaluación participaron 24 expertos divididos en tres paneles: estado de derecho, administración pública y desarrollo político; economía y desarrollo sustentable; desarrollo político y social. Los candidatos evaluados fueron Xóchitl Gálvez Ruíz y Francisco Olvera Ruiz por el Estado de Hidalgo, y Rafael Moreno Valle y Javier López Zavala por el Estado de Puebla. Las evaluaciones se realizaron a partir de información disponible en las siguientes fuentes: plataformas que los candidatos de cada estado registraron en sus respectivos Institutos Electorales, programas y planes que han subido a sus páginas de Internet, folletería de campaña y documentación adicional que algunos de ellos hicieron llegar al CEEY.   

A todos los candidatos se les avisó con la suficiente antelación que sus programas de gobierno serían evaluados, detallando en la convocatoria los temas específicos que serían tomados en cuenta. Asimismo se les comentó que los expertos darían una calificación numérica considerando los siguientes aspectos: calidad del diagnóstico, consistencia de la propuesta, factibilidad técnica, económica y política, y mecanismos de implementación. De esta manera, el centro abrió la posibilidad de que los candidatos y sus grupos de asesores reaccionaran y presentaran una propuesta  más elaborada. Cabe mencionar que sólo dos de ellos (Moreno Valle y Francisco Olvera) presentaron información adicional en la que respondieron con mayor precisión a los rubros planteados por el centro   

Si bien las calificaciones numéricas y los comentarios pormenorizados de los distintos subtemas se encuentran disponibles en la página del CEEY. En las siguientes tablas se presentan los resultados sintéticos de las evaluaciones en una escala del 1 al 10. 

Candidatos del Estado de Puebla

Candidatos del Estado de Puebla

Candidatos del Estado de Hidalgo

Candidatos del Estado de Hidalgo

 

Como se desprende de las tablas anteriores, las propuestas de los cuatro candidatos obtuvieron calificaciones muy bajas por parte de los tres paneles de expertos. El desempeño más pobre es el de la propuesta de Xóchitl Gálvez con una nota promedio de 3.37, y el mejor desempeño relativo corresponde a la plataforma de Rafael Moreno Valle quién  recibió dos calificaciones con la mínima nota aprobatoria. Al participar en el panel de economía me percaté que este candidato es el único que elaboró su propuesta  a partir de un diagnóstico inicial –no necesariamente acertado- y haciendo un uso más sistematizado de datos e información dura.  Diferencia que quizás se deba a su experiencia como Secretario de Finanzas del Estado de Puebla durante la administración de Melquiades Morales. Los encargados de esta cartera del gabinete están acostumbrados a realizar planes de desarrollo y evaluaciones de proyectos que le son requeridos por el gobierno federal para poder asignarles recursos.     

Cabe enfatizar que todas las propuestas  sobre temas económicos están plagadas de lugares comunes: el desarrollo empresarial mediante la promoción a las PYMES y la creación de incubadoras de empresas, el desarrollo tecnológico a partir de CONACYT locales y vínculos universidad-empresa, la necesidad de un crecimiento en armonía con el medio ambiente y la globalización de los mercados. Por lo que las propuestas carecen de tiempo y espacio, es decir, la propuesta de un candidato en un estado se podría fácilmente confundir con la de un candidato que participó en las elecciones de otro estado hace seis años.   

De igual forma, en las plataformas presentadas es frecuente encontrar frases sin sentido como “la necesidad de promover a la industria para fortalecer el desarrollo industrial del estado”, y un sin fin de buenos deseos sin precisar la forma en que éstos se pueden alcanzar: más empleo, mayor crecimiento, menos pobreza.  También es común encontrar severas inconsistencia entre una línea y la que le sigue: “remover el pago de tenencias y llevar a cabo un programa de infraestructura carretera”. Otro de los patrones detectados es el desconocimiento que los candidatos tienen sobre si un asunto es de competencia federal o local; en particular resalta el mal manejo que se tiene sobre cuestiones relacionadas con las participaciones fiscales y el uso de recursos para financiar el desarrollo regional.   

Ante la pobreza de todas las propuestas surge la necesidad de reflexionar sobre el poco interés que tienen los candidatos para realizar su trabajo. No se trata de un asunto de falta de recursos ya que las sumas aportadas por el estado mexicano para realizar sus campañas son considerables. Con menos de 4 millones de pesos los contendientes hubieran fácilmente financiado la elaboración de propuestas más coherentes recurriendo a empresas de consultorías y centros de investigación en las universidades. Resulta evidente que los candidatos no consideran importante estructurar una buena plataforma ya que a su entender el triunfo electoral no reside en la calidad de las propuestas sometidas. Quizás su juicio es acertado ya que los medios no están interesados en difundir propuestas ni los ciudadanos en oírlas, por lo que el éxito de una campaña tiene más que ver con la mercadotecnia política, el eslogan contagioso, la crítica puntillosa, la promesa más atrevida e, indudablemente, la manipulación de votantes mediante dineros públicos.   

Sin embargo, resulta evidente que una condición necesaria para que un gobernador realice una buena gestión consiste en contar con un buen programa de gobierno, en el que se estructure el diagnóstico, la consistencia, la factibilidad y los mecanismos de implementación de acciones. Se podría argumentar que los candidatos son conscientes de ello, y que una vez ganada la elección pondrán a su equipo a trabajar en la elaboración del programa. Por lo que, desde su particular óptica, conviene articular una campaña mercadotécnica que “venda” al candidato antes de poner en lápiz y papel propuestas concretas.    

Independientemente de que esta actitud sea racional desde la óptica de los contendientes, es un sin sentido para los partidos políticos en un sistema democrático y para la ciudadanía en general. ¿De qué manera logra un partido que su candidato para gobernador tenga altas probabilidades de realizar una buena gestión? Los partidos en un sistema democrático deben tener un horizonte de planeación mucho más largo que el de los candidatos a un puesto de elección popular. Una buena administración por parte de un gobernador le ofrece a su partido mayores posibilidades de resultar victorioso en una nueva contienda que las generadas con la mercadotecnia política.   

Por lo tanto, los partidos deben tener filtros para elegir buenos candidatos, uno de ellos es su experiencia previa en otros puestos públicos –ante la inexistencia de la reelección- pero otro más es la exigencia de que sus candidatos elaboren buenas propuestas, las que en una primera etapa deben ser puestas al escrutinio de sus afiliados y, posteriormente, al de la sociedad en su conjunto. La elaboración de plataformas de gobierno no es un asunto de reglamentación electoral, los Institutos Electorales  -a nivel federal y estatal- lo requieren, pero como muchas otras regulaciones terminan siendo simples trámites burocráticos. Difícilmente se puede regular la calidad, por lo que la estructuración de buenas plataformas debería ser un asunto del máximo interés de los partidos democráticos para incrementar sus posibilidades de éxito en sucesivas contiendas electorales.   

¿Por qué  esto no ocurre en México, en donde garantizar una buena gestión con criterios estrictos de selección es muy importante dada la falta de profesionalismo de nuestros políticos? La respuesta a este interrogante parece estar en el hecho de que el país no cuenta con partidos democráticos, interesados por ganar elecciones pero también en ofrecer respuestas a las inquietudes de los votantes. El sistema de partidos mexicano no está estructurado de esta forma, la verticalidad de estas organizaciones –de cualquier ideología política- y sus esquemas clientelares carecen de filtros apropiados para seleccionar candidatos que tengan una verdadera vocación de servicio, que cuenten con una visión de estado y que sean competentes en las tareas de administración pública.   

En México existe un fuerte problema de selección perversa, en tanto que la gente que ‘pasa’ los filtros de los partidos para cubrir puestos públicos –ya sea por elección o designación- no tiene los atributos de moralidad y competencia para desempeñarse adecuadamente. La obtención de un puesto o una candidatura no es un asunto de honestidad y méritos, sino de una moralidad relajada en la que no se actúa por principios sino por unidad con el partido o por lealtad hacia el mentor o mecenas. El conocimiento, los méritos y la eficacia pasan a segundo término cuando las argumentaciones y las propuestas contradicen el sentir del partido o las preconcepciones de los líderes morales y jerarcas de los partidos. Por lo tanto, los líderes visionarios, los administradores competentes y las personas íntegras con profunda conciencia social difícilmente logran alcanzar puestos de gran importancia en este país.

Gonzalo Castañeda Ramos es Doctor en Economía por la Universidad de Cornell, actualmente labora como profesor investigador en El Colegio de México

18
Jun
10

Corrección: México feliz!

Por Andrés Hincapié

En un post anterior había conluído erróneamente una divergencia de resultados entre los estudios de felicidad y las inferencias de estado de ánimo a partir de los datos en la ENNVIH. Gracias a una valiosa observación del profesor Isidro Soloaga basado en la Tabla 3 del artículo Schooling. Cognitive ability or emotionalwell being: what drives the individual’sperception of health outcomes?” de  Terruel, Rubalcava y Oliva, he revisado los cálculos del diagnóstico de estado de ánimo y he encontrado un error en la codificación que hago de las preguntas base (las 20 preguntas). El valor 4 (mayor valor) en las preguntas en la ENNVIH  no corresponde al mayor valor en la calificación creciente de “depresión” ¡sino al menor valor! Es decir, la codificación correcta según Calderón debe hacerse recodificando el 4 a 0 y posteriormente sumando 1 a todas las categorías, de manera que se tenga un indicador creciente en la actividad depresiva de 1 a 4. Los resultados con la codificación correcta son

Fuente: cálculos del autor con datos de la ENNVIH-1 y -2

La conclusión es diametralmente opuesta. Los resultados sobre el estado de ánimo son congruentes con los resultados de los estudios sobre felicidad. Ambas mediciones subjetivas nos llevan a resultados similares.

17
Jun
10

Consejos para la solicitud a un programa doctoral en Economía

Por Raymundo Campos

Algunos estudiantes me preguntan qué consejos doy para ser admitidos a un programa doctoral. Creo que al ser verano muchos estudiantes se están preparando para empezar su solicitud y otros más están pensando a largo plazo sobre cuál es la mejor estrategia para ser admitidos a un programa doctoral. Por lo tanto, es relevante que escriba mi perspectiva sobre lo que considero que es más importante para ser admitido a un programa doctoral, y sobre todo qué tipo de escuela elegir. Mis consejos se enfocan a escuelas de Estados Unidos, Canadá e Inglaterra.  Creo que si alguien desea irse a estudiar un doctorado estos son los países para estudiarlo, con excepción de algunas escuelas en Francia. En general, las mejores 50 escuelas están concentradas en esos países, por ejemplo ver aquí o acá. Espero sea de alguna utilidad mi lista siguiente.

  1. Lee los consejos que existen en la red. Infórmate lo más posible. Muchos profesores tienen blogs y generalmente tienen espacios donde escriben sus consejos para escoger una escuela o ser admitidos. Greg Mankiw aquí, Chris Blattman aquí y otros aquí o acá.
    Antes de solicitar, tienes que estar seguro de porqué quieres obtener ese grado y para qué lo quieres. Si no estás seguro mejor no solicites. Pero si estás seguro, prepárate para lo que viene.
  2. Ahorra y prepárate para gastar en admisiones. El precio de solicitar admisión por universidad es de alrededor 70USD, y el precio de los exámenes es de 100USD aproximadamente. Entonces asumiendo que solicitas a 15 universidades, y presentas tres veces los exámenes (1 el TOEFL y 2 el GRE), y además tienes que enviar por paquetería especializada tus documentos, estamos hablando de alrededor de $1,800USD.
  3. Ser admitido en una escuela top 30 es sumamente difícil. No creas que por tener buenas calificaciones serás admitido. Asume una actitud de “qué más es lo que tengo que hacer para ser admitido”. Siempre te tienes que preguntar en este proceso “en qué soy diferente a otros estudiantes”, “cuál es mi valor agregado hacia mis posibles compañeros o profesores”.
  4. Estudia con tiempo de anticipación el TOEFL y el GRE. Obtén lo máximo posible en el TOEFL. No te conformes con el mínimo, debes de demostrar que no tienes ningún problema con el inglés.
    Debes de obtener como mínimo en el GRE de matemáticas 780. La probabilidad de aceptar a alguien con menos de ese puntaje es muy baja. Por ejemplo, el promedio de GRE que tienen en las escuelas top ten en Estados Unidos es de 785, ver esta liga por ejemplo. Por lo tanto, lo ideal es obtener el 800 o en su caso el 790. La parte verbal no es muy importante, pero no la dejes atrás. Obtener una calificación muy baja también te pone en desventaja.
    Recuerda que estás compitiendo con los mejores estudiantes de economía en el mundo.
    Por lo tanto, no quieres ponerte en una situación donde te eliminen de inmediato.
    Generalmente las escuelas tienen dos cortes para la admisión. En el primer corte, son eliminados aquellos estudiantes que no cumplen con los requisitos mínimos. Por ejemplo, un mal TOEFL o un mal GRE. En estos casos, es probable que ningún profesor lea tu expediente. Por eso, debes de asegurarte de pasar ese primer corte. Debes de asegurarte que analizarán tu expediente.
    Mi consejo es que tengas listo ambos exámenes para el verano antes de solicitar. Por ejemplo, si deseas solicitar este año para empezar los estudios en el otoño de 2011 entonces idealmente deberías de tener tus resultados listos para Agosto de 2010. Tener los exámenes listos te dará tiempo para preparar otros aspectos de la admisión.
  5. Además del GRE y TOEFL, las escuelas piden un buen promedio, cartas de recomendación, y un “statement of purpose”. Tener un buen promedio sale  sobrando en esta discusión. En cartas de recomendación, trata de pedirlas a profesores o empleadores que te conozcan bien. Trata de diversificar tus cartas en el sentido que si todas dicen que eres buen estudiante pero ninguna dice que tienes aptitudes para la investigación entonces estás en desventaja.
  6. “Statement of purpose”. El Doctorado tiene como fin producir investigadores. Por lo tanto, en tu ensayo debes de dejar claro porqué quieres realizar investigación. Aunque no lo creas, el ensayo tiene mucho peso en el proceso de admisión. Muchos estudiantes obtienen el 800 en el GRE y tienen excelentes cartas de recomendación, por lo tanto el desempate lo da el ensayo. Por ejemplo, si en la escuela sólo te dedicaste a estudiar sin ninguna otra actividad estás en desventaja. La totalidad de mis compañeros en UC Berkeley por ejemplo habían tenido experiencia en investigación antes de entrar al Doctorado.
    Por ejemplo, tres compañeros habían estado en África ya sea con Organizaciones No Gubernamentales o con equipos de investigación. Otros compañeros fueron asistentes de investigación para sus profesores. Mi consejo es que trabajes con profesores como Asistente de investigación, o bien en tu propia investigación, pero que realices algo. Por ejemplo, si deseas enfocarte en el campo de Desarrollo Económico ayudaría mucho que tengas trabajo de campo como voluntario en Organización No Gubernamental o bien como asistente de investigación. Recuerda cuando escribas el ensayo el punto 2 enumerado arriba.
  7. Una pregunta difícil de contestar es qué universidad elegir. Mi consejo es que solicites al menos a 12 universidades, y lo ideal sería entre 15-18. Ya estás haciendo el gasto y el esfuerzo para ser admitido, queremos asegurarnos que al menos en una escuela serás admitido.
    En lo personal, yo sólo escogería escuelas en Estados Unidos, y a lo mejor una o dos de Canadá. Inglaterra es un país muy caro, y la beca de Conacyt será lo justo para sobrevivir. Quieres estudiar y pasártela bien, no estudiar y pasártela mal.
    Tienes que analizar si las ciudades donde están las universidades son de tu agrado. Por ejemplo, Cornell University está en una pequeña ciudad donde prácticamente no hay nada. Si no puedes vivir fuera del bullicio de una ciudad grande, entonces serás muy infeliz en una ciudad muy pequeña, y es probable que no termines el programa.
    Analiza también el enfoque de la escuela para investigación.
    La educación de Macroeconomía de Berkeley es muy diferente a la de Minnesota por ejemplo. Infórmate con tiempo de los profesores que enseñan en la universidad, analiza los programas de estudios y la investigación que producen.

Espero que mis comentarios de algo sirvan. De cualquier manera, estaré al pendiente de los comentarios en el blog para poder contestar tus dudas e inquietudes.

Raymundo Campos Vázquez es Doctor en Economía por la Universidad de California – Berkeley, actualmente labora como profesor – investigador en El Colegio de México.

14
Jun
10

México: ¿Deprimente felicidad?

Por Andrés Hincapié

En los últimos años hemos escuchado ya varias veces que los países latinoamericanos, en especial  México, son países en los que las personas se declaran más felices en comparación con lo que se declaran las gentes de otras partes del mundo. Un ejemplo podemos verlo en el siguiente mapa de felicidad en el que México obtiene un 7.9 como promedio en el lapso 2000-2009 en una escala de 0 a 10. El valor máximo en la muestra es 8.5 (Costa Rica). Incluso Coca Cola ha estudiado el tema de la felicidad  y ha concluido algo similar.

Fuente: World Database of Happiness

Al observar los datos de la World Database of Happiness descubrimos además que México se encuentra en el quinto lugar (¡compartiendo puesto con Finlandia y Noruega!) sólo superado por Costa Rica, Dinamarca, Islandia y Suiza. Es aquí cuando uno no puede evitar preguntarse ¿qué es lo que nos hace declararnos tan felices como Finlandia o Noruega?

Mi intención en este post no es atreverme a responder esta intrigante cuestión sino poner un contraejemplo aprovechando los datos de la ENNVIH-1 y -2 en los que no se observa necesariamente un soporte a los resultados que señalan a México como un país especialmente feliz. Veamos el siguiente gráfico, en el cual los años con estrella hacen referencia a resultados representativos sólo para la muestra (no se cuenta con factor de expansión para la ENNVIH-2). Es interesante observar la similitud en los resultados, para la muestra y representativo nacional, utilizando la ENNVIH-1.

Fuente: cálculos del autor con datos de la ENNVIH-1 y -2

Debo confesar que siempre he pensado que ser normal no es necesariamente bueno; sin embargo, en este caso ser normal es, sin ambigüedades, bueno. Lo preocupante es que, si tomamos los resultados de la ENNVIH en este aspecto como ciertos, habría indicios de que más de la mitad de los mexicanos estarían sufriendo depresión severa (metodología de categorización según Calderón (1997), la cual consiste en determinar una categoría a partir de los resultados en un conjunto de 20 preguntas). Estos resultados no parecen soportar la idea de que México sea un país especialmente feliz.

Ahora, es necesario hacer varios comentarios sobre estos resultados: (i) es posible que una persona se declare feliz y que además, según la categorización de Calderón (1997), tenga indicios de depresión severa. Sin embargo, no es muy claro que exista un error sistemático de manera que en el agregado este fenómeno siga observándose. (ii) Es también posible que, relativo a otros países, la población mexicana sufra menos de depresión severa. Este argumento no parece ser muy atractivo dados los números que se observan en la ENNVIH. De cualquier forma, para que los resultados de felicidad y depresión fuesen congruentes ¡más de la mitad del mundo tendría que estar sufriendo de depresión severa! (iii) En la medida en que ambos resultados provienen de mediciones subjetivas, la disimilitud puede estar generada por una falencia de las encuestas para capturar adecuadamente el fenómeno que desean capturar. Este es, a mi gusto, el argumento que parece tener más sentido. Alguna de las mediciones, o incluso las dos, pueden estar fallando al intentar capturar el fenómeno.

¿Qué nos queda entonces? Parece que lo único que nos queda es un dejo de escepticismo con respecto a estas mediciones en particular, y algo a considerar acerca de las mediciones subjetivas en general.

Upload: corrección

Gracias a una valiosa observación del profesor Isidro Soloaga basado en la Tabla 3 del artículo Schooling. Cognitive ability or emotionalwell being: what drives the individual’sperception of health outcomes?” de  Terruel, Rubalcava y Oliva, he revisado los cálculos del diagnóstico de estado de ánimo y he encontrado un error en la codificación que hago de las preguntas base (las 20 preguntas). El valor 4 (mayor valor) en las preguntas en la ENNVIH  no corresponde al mayor valor en la calificación creciente de “depresión” ¡sino al menor valor! Es decir, la codificación correcta según Calderón debe hacerse recodificando el 4 a 0 y posteriormente sumando 1 a todas las categorías, de manera que se tenga un indicador creciente en la actividad depresiva de 1 a 4. Los resultados con la codificación correcta son

Fuente: cálculos del autor con datos de la ENNVIH-1 y -2

La conclusión es diametralmente opuesta. Los resultados sobre el estado de ánimo son congruentes con los resultados de los estudios sobre felicidad. Ambas mediciones subjetivas nos llevan a resultados similares.


Andrés Hincapié Noreña es candidato a Maestro en Economía por el Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México.




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